Integra los aportes de la neurociencia cognitiva, la educación y la psicología del desarrollo para fundamentar decisiones educativas en evidencia. Se dirige a docentes de todos los niveles, equipos directivos, psicólogos, psicopedagogos, profesionales de las ciencias sociales y funcionarios de políticas educativas.
La formación se aplica en el aula, con propuestas de enseñanza basadas en evidencia; en las instituciones educativas, para fortalecer la gestión y el diseño curricular; y en las políticas públicas, analizando cómo la evidencia científica puede contribuir a su diseño, implementación y evaluación.
Enseña a interpretar investigaciones en neurociencia, desarrollo cerebral y neuroplasticidad, a distinguir la evidencia sólida de los neuromitos y a evaluar críticamente programas e intervenciones educativas.
La cursada es sincrónica dos veces por semana, en horario vespertino, y culmina con un Trabajo Integrador Final. La dirige Sebastián J. Lipina.
Título universitario o de nivel superior de cuatro años o más, según el artículo 39 bis de la Ley de Educación Superior, y comprensión de textos académicos en inglés. La admisión incluye una entrevista virtual y una actividad de admisión.