La consigna que organiza el curso es abrir la cocina de la investigación a partir de las decisiones que tomaron investigadoras e investigadores del campo educativo. La premisa de la que parte es que investigar se aprende en la práctica y en el diálogo con quienes investigan, no solo leyendo sobre método.
Qué significa construir un dato en el campo educativo, cómo dialogan esos datos con la teoría y con las realidades de quienes transitan el sistema educativo, cuál es el camino que une una idea, una entrevista y una tesis o un artículo. A diferencia de otras formaciones en metodología, el recorrido se hace sobre casos concretos: los modos en que esas preguntas se resolvieron en educación.
Se exploran encuestas, grupos focales, entrevistas, imágenes y otras fuentes de información propias del campo. Para el equipo que coordina, esas herramientas son inseparables de los temas que viene investigando —participación, convivencia, ESI, desigualdades educativas, experiencia escolar, tecnologías—, de modo que recorrer las decisiones metodológicas es también recorrer temas nodales de la educación.