El traductor público en francés es depositario de la fe pública: traduce los documentos en idioma extranjero que se presentan ante los poderes públicos y actúa como intérprete en litigios. Esta carrera lo prepara para la traducción escrita de textos jurídicos, literarios y científicos y para la interpretación consecutiva, simultánea y diferida.
Domina el español y el francés, conoce la cultura de los países de habla francesa y maneja la tipología textual y la terminología de los textos especializados. Respeta el sentido exacto del original y, en las obras literarias, busca conservar su espíritu y su estilo. Cuenta con una cultura amplia para mediar entre pueblos con formas de vida diferentes.
La profesión está regulada por la Ley 20.305. Además de las traducciones públicas y la interpretación en litigios, puede hacer traducciones técnicas, científicas y de especialidad, trabajar para editoriales, periódicos y revistas, subtitular material audiovisual, participar en centros de terminología y documentación e interpretar en congresos, misiones comerciales y entrevistas de radio y televisión.
2.700 horas
Acreditada por Ministerio de Educación de la Nación — Disposición DNGYFU 509/2019