¿Cómo ideamos, diseñamos y volvemos a pensar el quehacer cotidiano en las escuelas? ¿Qué espacios de reflexión situada y colectiva nos damos, en qué tiempos y con quiénes los construimos? Este tramo de formación parte de esas preguntas y de lo desafiante que resulta sostener condiciones de pensamiento en el vértigo del día a día escolar.
La propuesta se asienta en tres afirmaciones: la institución educativa excede material y simbólicamente a la clase; cada persona adulta dentro de una institución educativa se encuentra en posición enseñante; y las palabras arman mundo. De ahí se sigue que toda práctica docente se realiza —a sabiendas o no— desde una referencia conceptual que conviene nombrar, explicitar y trabajar de modo singular y colectivo, porque solo se gestiona virtuosamente si gestión y pensamiento van de la mano.
Por medio de lecturas, diálogos y labores compartidas se aborda la relación entre el pensar y el hacer dentro del paradigma de las políticas de cuidado, haciendo pie en experiencias singulares. El recorrido se apoya en el libro Vida cotidiana y escuelas, papeles de trabajo. 2022-2024, que cada cursante recibe en versión digital, y cierra con el diseño y la fundamentación de una jornada de formación docente en la propia institución, elaborada en parejas y defendida en un coloquio.