Entrena el liderazgo como capacidad de intervenir en el status quo de una organización, con o sin cargo jerárquico. Parte de la idea de que las prácticas heredadas se reproducen en decisiones, conversaciones, agendas y modelos de poder, y propone cambiarlas desde el propio rol y habilitar que otros también lo hagan.
Cada módulo funciona como laboratorio de práctica: simulaciones, análisis de casos, ejercicios de intervención en tiempo real y proyectos concretos de los participantes, con exposición a referentes externos. Lo coordinan Melina Jajamovich, politóloga y magíster en Gestión de la Innovación, y Romina Pousa, ingeniera industrial y coach.
Está dirigido a personas que ejercen roles de liderazgo, con o sin posición jerárquica formal, y que buscan revisar los modelos tradicionales de conducción. No se requieren conocimientos previos, pero sí disposición a revisar la propia práctica.