Un curso para docentes de educación primaria —incluidas artística, física, adultos, especial y los equipos de orientación escolar— que invita a repensar la evaluación como una herramienta para mejorar la enseñanza y el aprendizaje, y no como un trámite de cierre. El foco está puesto en lo que pasa en el aula, entre el docente, el alumno y el contenido.
Primero presenta la evaluación como un proceso complejo: sus propósitos, sus instancias diagnóstica, formativa y sumativa, y los distintos paradigmas. Después revisa técnicas e instrumentos de evaluación, con ejemplos y criterios para elegirlos, y separa con claridad evaluar, acreditar y calificar, incorporando el nuevo régimen académico del nivel primario y las llamadas patologías de la evaluación.
La última unidad junta los tres procesos y propone pensarlos como independientes pero en permanente interacción. Se trabaja la coherencia entre lo que se enseña y lo que se evalúa, el rol del docente y del alumno, y el diseño de nuevos modos de evaluar a partir de la reflexión sobre la propia práctica, entendida como praxis.