La carrera forma nutricionistas capaces de integrar equipos de salud y aportar estrategias que mejoren la calidad de vida de personas sanas y enfermas, en forma individual o en comunidad. Tiene una orientación clínica y humanística, centrada en las personas y en los hábitos, costumbres y cultura que condicionan la alimentación.
El graduado puede elaborar planes de alimentación y evaluar el estado nutricional, tratar enfermedades que requieren un plan alimentario, participar en políticas públicas, asesorar a empresas de alimentos, intervenir en la cadena productiva y administrar servicios de alimentación en empresas, colegios, hospitales, cruceros y aerolíneas. La investigación es un eje transversal de la formación.
Tres prácticas integradoras ponen al estudiante en contacto con nutricionistas, médicos y enfermeros: en la Posta Sanitaria Las Lilas en primer año, en el Hospital Universitario Austral en tercero y en el Municipio de Pilar en cuarto. Las prácticas profesionales supervisadas de quinto año se hacen en hospitales como el Argerich y el Durand, en el Sanatorio Mater Dei o en el Instituto Cardiovascular de Buenos Aires, entre otros. Hay laboratorios de química y de alimentos y un centro de simulación clínica.
Se ingresa por curso de ingreso o por ingreso directo, evaluado caso por caso por el Comité de Dirección de la Carrera. Pueden pedirlo quienes cursan el último año del secundario con el Bachillerato Internacional (30 puntos) o el AICE de Cambridge (225 puntos), quienes aprobaron el CBC completo de Nutrición o afín en los dos años previos, quienes tienen un título de grado en salud humana o alimentos, estudiantes de carreras afines con al menos un final aprobado y egresados de colegios con convenio con promedio entre 8 y 10. Todas estas vías incluyen una entrevista personal con la dirección. El pase desde otra universidad exige tener aprobado menos del 50% del plan.
Acreditada por Ministerio de Educación — Res. ME N° 1118/2018