#SerUniversitario

Experiencias universitarias contadas por universitarios.

Esas ganas de ser médico

| 8 Comentarios

‘Crecimiento y Desarrollo’, el primer enemigo, el primer obstáculo, el TAN temido primer obstáculo de un estudiante de Medicina con el nuevo plan de estudios. Para muchos es una sorpresa aprender que en tu facultad el primer año no consiste en materias separadas como Anatomía, Histología, Biología, Química, etcétera. Sino que todas estas disciplinas están integradas y condensadas por temas afines en lo que llamamos Áreas.

Creo que no corresponde ponerse a hablar de criterios pedagógicos o de ejes estructurantes, a mi parecer queda completamente supeditado a la opinión y a la manera de aprendizaje de cada uno el método de instrucción que es más conveniente. A decir verdad, ni siquiera sé si es justo decir que uno es mejor que el otro, porque para hacerlo tendríamos que estar hablando más o menos de la misma cosa, y la realidad es que, por más que ambos aboquen a la enseñanza de la Medicina, lo hacen de maneras tan distintas que podrían bien ser carreras diferentes.

Independientemente de la opinión o del plan con que estudie cada uno, empezar a estudiar Medicina es una aventura y un desafío francamente atemorizante. Poco a poco, a medida que esos primeros días de cursado van pasando y le vas agarrando el ritmo al estudio, uno se da cuenta de dónde está y qué está haciendo. Dudo que haya algún estudiante de Medicina que no haya bajado treinta cambios de un hondazo y se haya preguntado: ¿Qué hice? ¿Tengo lo que se necesita para estudiar una carrera tan larga? ¿Y si no tengo lo que llaman ‘vocación’? Hasta ahora, esa inseguridad no ha desaparecido, y dudo que alguna vez lo haga. De hacerlo, sería peligroso.

A pesar de eso (de las inseguridades, los miedos, la emoción, el cansancio, el cagazo, los nervios) uno va aprendiendo. Y es con el aprendizaje que uno sobrevive. Una de las primeras cosas que te dicen cuando empezás primer año es: “¡Ponele muchas pilas que Crecimiento es de lo más jodido!”, y no toma demasiado tiempo hasta que lo comprobás de un cachetazo cuando te encajan la primera unidad y es un dossier de más de 500 páginas que tenés que leer y estudiar en dos semanas. Pero de a poco uno se moldea a la realidad, y la realidad es que nadie nace sabiendo, la realidad es que no podemos saberlo todo, la realidad es que no todo es importante.

Y es en medio de ese proceso de moldeo, de esas semanas que te toma acomodarte al estudio y entender la dinámica del plan, de no atrasarte con Anatomía y de quemarte el bocho con textos de Salud Pública, Mental, Antropología o lo que fuere, que se te pasaron ya siete semanas de cursado. Me resulta difícil creer que el 16 de marzo empecé el primer año, parece mucho más tiempo, mucho.

Y si les soy sincero, no sé si tengo lo que se necesita, no sé si tengo la vocación. Pero para muchos, como a mí, empezar a estudiar Medicina es abrazarse con todas las fuerzas a esas ganas de ser médico. Y son esas ganas las que te mueven a esforzarte por lo que querés, a tratar de ganar en un ámbito donde parece que todos quieren que pierdas. Uno se esfuerza porque tiene la justa e inamovible convicción de que al final todo esto va a valer la pena.

No sé si soy el mejor, no sé si soy el adecuado. Pero estoy listo para intentarlo…

Clases particulares con descuento | 10% y 15% OFF en packs

Autor: Gastón Lanzani

La escribo día a día y lo hago lo mejor que puedo. Estudiante de Medicina de la Universidad Nacional del Litoral.


Compártelo:


8 comentarios

Deja una respuesta

Los campos requeridos estan marcados con *.