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Experiencias universitarias contadas por universitarios.

10 consejos para universitarios con ansiedad o depresión

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No es algo de lo que nos guste hablar en público, pero, así como algunos sufren de problemas de salud crónicos que les dificultan las cosas en el ámbito académico, otros (como yo) sufrimos de enfermedades mentales. Para que sepan un poco mejor desde dónde estoy hablando, voy a aclarar mis condiciones: sufro de una mezcla casi 50-50 de ansiedad social, ansiedad generalizada y a eso agregale algunos rasgos de TOC (soy una persona extrovertida que sufre de ansiedad social. Suena paradójico pero pasa. Y sí, es súper frustrante, necesito hablar con gente para energizarme pero también me da miedo la gente).

Yo veo la ansiedad y la depresión como un continuum, o dos caras de la misma moneda (bueno, nada que ver un continuum con las dos caras de una moneda, pero ustedes síganme el juego) – o sea, es muy fácil que pases de estar ansioso a estar deprimido. Por lo menos es fácil para mí. Me pasó ya en varias ocasiones en las que, por unos meses, intercambié mi ansiedad por el horrible dementor que es la depresión.

(Esto sería como algo aparte, pero si por casualidad sos el jefe del trabajo de mis sueños y estás leyendo esto, primero, gracias por tomarte el trabajo de googlearme, me siento halagada, y, segundo, no dejes que estos detalles de mi salud mental afecten mis chances de conseguir el trabajo. Soy responsable, puntual, trabajadora y cumplidora. Tengo testigos. Fin del aparte).

No estudio psicología ni soy ningún tipo de especialista, pero tengo un total de seis años de terapia hechos sin contar lo que hice antes de la adolescencia, y actualmente estoy medicada para tratar mis enfermedades mentales. Estoy en el limbo entre cuarto y quinto año de la Licenciatura en Lengua y Literatura Inglesas, así que puede decirse que me gané la etiqueta de “estudiante avanzada”, y he llegado aquí con todas las complicaciones que conlleva sufrir de ansiedad. Solo me animo a hablar para las enfermedades mentales con las que tengo experiencia, pero tal vez estos consejos se puedan aplicar a más que sólo ansiedad y depresión.

Sin más preámbulos, mis consejos.

#1 Andá a terapia

Si vas a sacar una sola cosa de este artículo, que sea esta: Andá a terapia. Andá a terapia. Andá a terapia.

Un psicólogo o psiquiatra NO va a “arreglarte”, no va a solucionar tu problema para siempre ni te va a convertir en una “persona normal”. te va a dar las herramientas para que puedas lidiar con tu enfermedad mental de forma independiente y puedas llevar la vida que vos quieres llevar a pesar de los obstáculos que tu propia cabecita te ponga al frente.

Por lo general, las universidades tienen programas de psicología y psicopedagogía abiertos para cualquier estudiante que los necesite, y ellos van a saber a quién derivarte, así que es un buen lugar para empezar. Pero por favor, no dejes de pedir ayuda. Ir a terapia no te hace más débil o más dependiente, todo lo contrario.

No voy a tocar mucho el tema de la medicación y los psicofármacos porque es controversial y hay gente que dice que no está bueno depender de antidepresivos para funcionar en la vida, pero *coff* *coff* *coff* no veo a esa misma gente cuestionando la “dependencia” a drogas como anticonceptivos o levotiroxinas, pese a que tienen la misma cantidad de efectos adversos que un antidepresivo *coff* *coff* *coff* ay chicos disculpen estos ataques de tos que tengo, son terribles.

#2 Identificá cuándo estás hablando vos y cuándo está hablando la ansiedad/depresión

Todos nosotros tenemos un diálogo interior que solo nosotros podemos escuchar, y que nunca termina… quizás cuando dormimos, y ahí se toma un LSD metafórico y empieza a desvariar en los sueños.

Si sufres de una enfermedad mental, parte de este diálogo interno va a ser tuyo, y parte va a estar manufacturado por tu depresión y ansiedad. Si piensas cosas como “si no estudio esta unidad para el viernes todo va a ser un desastre”, vale la pena ponerlas bajo el microscopio y ver si verdaderamente las estás diciendo vos o si las está diciendo tu ansiedad. Un pensamiento como “no sirves para nada, nunca te vas a recibir”, puede ser más producto de la depresión que tuyo. Incluso si estas oraciones siguen siendo parte de tu cabeza y siguen teniendo un efecto enorme sobre tu vida, identificar su origen es un gran paso hacia adelante.

También está bueno si al principio evitas palabras muy dramáticas en tu diálogo interior, especialmente si tienen un tinte negativo. En vez de “desastre” o “catástrofe”, sé más preciso. Decí que es necesario que hagas lo que tienes que hacer porque si no vas a tener menos horas de estudio disponibles, o que no vas a poder ir al examen más seguro si no haces eso, etc. En este campo, la precisión es algo bueno. También es una forma de autoanalizarse y ver qué cosas te hacen sentir de qué manera y por qué.

#3 Relax. Take it Easy.

Si es tu primera vez dejando un final para después, no te sientas mal. Quizás sea necesario para tu estado mental tener más espacios con el estudio. Si te quedaste libre y tienes que recursar, no es una catástrofe. Te lo prometo, yo recursé, y es probable que recurse otra vez antes de recibirme, y lo mejor es no hacerse un dramón con estas cosas.

No vas a ser un vago tirado en la calle con los dedos del pie al aire por recibirte a los 25 en vez de a los 24. No es necesario que estudies diez horas todos los días y si un día te enfermas y no puedes ir a clase, no te estreses. Si necesitas tomarte una semana de descanso porque la depresión no te está dando cuartel, hacelo. Si necesitas hacer la carrera de a poco está perfecto. Hacé las cosas de una forma en la que las puedas manejar.

#4 Reconciliate con la idea de fallar

Este punto me costó hasta a mí escribirlo, pero sí, estás en la universidad. Las cosas ya no son tan fáciles, y no le estás haciendo un favor a nadie tirándote abajo cada vez que no te sacas la nota que esperabas, u obsesionándote con tener un cierto promedio (yo estuve ahí y no es divertido), o pensando que sos la peor escoria del mundo y no te vas a recibir nunca si te aplazaron en un parcial, o si tienes que repetir un año.

Poné las cosas en perspectiva. Ninguna cosa fea que te pase en la facultad va a definir cómo va a ser el resto de tu vida. Te lo prometo. Si pasaron dos años desde que fallaste olímpicamente en la facu y tu vida es un horror, un agujero negro gracias a eso puntual que te pasó, buscame y pegame un buen grito y reclamame una birra u otra bebida a tu elección.

Lo dejo aquí porque este punto da para un post entero. Pero si no me falla la memoria, J.K. Rowling dijo unas palabras muy acertadas sobre fallar.

#5 Si no te animas a rendir, buscá ayuda

Este punto parece medio contradictorio con el #3, pero, si vas a la universidad y quieres avanzar, aunque sea de a poco, eventualmente vas a tener que rendir un final. Es parte de la vida universitaria. Y si descubres que en tu cabeza sacaste los finales totalmente fuera de proporción y no te presentas una, dos, tres veces, pierdes regularidades, etcétera, es hora de que pidas ayuda, preferentemente la de un psicólogo o psiquiatra.

No hay por qué demonizar a los finales. Sí, requieren un montón de trabajo y compromiso y te quieres sacar una buena nota para demostrarte a vos mismo que elegiste bien, que esto es lo tuyo, que algún día vas a ser un gran profesional. No está mal querer estas cosas, pero por ahí estos deseos nos consumen y nos hacen obsesionarnos con que nos tiene que ir lo mejor posible, y el examen final pasa a ser, en vez de un inocente pedazo de papel o un imperfecto tribunal con tres seres humanos cuyos objetivos son únicamente probar formalmente que aprendiste algo nuevo, una especie de demonio como ese que se escondía debajo de nuestras camas cuando éramos niños, y te quita el sueño, y le tira leña al fuego a lo que te esté pasando por la cabeza.

La cuestión es que hay que perderle la fobia a los finales, e irse reconciliando con la idea de que nos vamos a tener que presentar y no es el fin del mundo si nos va mal o no obtenemos la nota que queríamos.

#6 La ansiedad o depresión casi seguro está influenciando qué, cómo y con qué velocidad aprendes. Identificá esta influencia y observala.

Tenía diecisiete años y me estaba preparando para el cursillo de ingreso en mi área más débil, la lengua castellana (imagínense que no sabía ni qué era un adverbio, y ahora es una palabra que uso casi todos los días). Estaba tratando de analizar sintácticamente una oración muy complicada y no podía. Mi profesora particular se acercó y me dijo “Virginia, ¿sabes cuál es tu problema? Vos te apuras mucho. No hay ningún apuro. Nos quedan como cuarenta minutos de clase. Respirá hondo y hacé todo a su tiempo. Una cosa a la vez”.

Hice justamente eso, y de repente estaba en frente de una oración bastante complicada de analizar, completamente hecha. Por mí.

Nos pasa a los ansiosos que queremos todo ya, que queremos saber todo ya, que queremos entender y aprender todo ya, que ya queremos estar rindiendo el parcial o entregando el trabajo o lo que sea. Y te cuento un secreto, ser ansioso en la facultad tiene sus ventajas. ¡Quién quisiera un pájaro carpintero que te esté constantemente recordando todo lo que tienes que hacer para que no te olvides de nada y entregues todo en tiempo y forma! Sin embargo, hay que cuidar que el pájaro carpintero no se salga de control, porque aprender lleva tiempo, y hay que darnos nuestros tiempos y no querer estar saltando al siguiente punto, al siguiente tema, a la siguiente unidad.

La depresión es otra bestia totalmente diferente a la ansiedad, porque si estás en un pozo depresivo muy hondo no vas a querer ni estudiar. Sin embargo, también creo que ser depresivo y universitario tiene sus virtudes. Hay algo de estar depresivo – no sé qué es, no sé si es que estás más conectado al clima emocional que te rodea – que te hace ser un poco más compasivo o empático de lo usual. Hay formas de aprender con emociones. Quizás te sirva ponerte en el lugar de Darwin, de Freud, de Favaloro, entenderlos como hombres además de simples mentes. Quizás tiempo gastado en leer sus biografías sea tiempo invertido. Quizás si logras conectarte con ellos logres conectarte con sus ideas.

Todo parece apuntar a que no tenemos que seguir estigmatizando a la gente con enfermedades mentales, porque nosotros también tenemos cosas nuevas para traer a este gran diálogo que es el conocimiento.

#7 Es hora de tener una visión más estratégica de tu tiempo libre

El alcohol es un depresivo. Las drogas recreacionales pueden tener efectos adversos en gente con enfermedades mentales, particularmente si interactúan con psicofármacos, y te puedes mandar un viaje bastante horrible. Los boliches, con toda esa música fuerte y tanta gente, pueden llegar a producir ataques de pánico. No lo digo para juzgarte, yo voy al boliche y comparto algún trago socialmente, pero conocete, conocé tus enfermedades mentales y las limitaciones que conllevan, y después decidí si realmente quieres ese vodka tonic, eso que te está ofreciendo un tipo X en el boliche, o ir a esa fiesta a la que todos tus amigos te insisten que vayas.

El arte libera. La música te acompaña. Pero si estás depresivo quizás deberías sacar Radiohead de tu lista de Spotify.

Los amigos pueden ser una de las grandes bendiciones de la vida, pero algunos “amigos” (especialmente los que te tiran abajo, te juzgan o los que sientes que no te escuchan) son mejores perdidos que encontrados.

#8 Te presento a tu nuevo mejor amigo: el diario íntimo

Al objeto “diario íntimo” se lo suele ubicar en la habitación de una niña entre diez y trece años, donde documenta esa etapa tan difícil que es el cruce entre la infancia y la adolescencia. Todavía recuerdo tener esa edad, tener un diario, que mi mejor amiga de ese tiempo insista tanto en leerlo que al final termine entregándoselo, y que me lo devuelva con cara de decepción.

“No se supone que escribas sobre cosas filosóficas”, recuerdo que me dijo.

“¿Y entonces de qué tengo que escribir?”.

“De la persona que te gusta”.

A lo largo de mi vida, casi siempre he tenido un diario. Antes de 2013, cuando decidí dedicarme seriamente a la escritura, era el único espacio donde me permitía hacer eso que tanto me llena que es escribir. Soy la clase de persona que empieza a ver más claras las cosas una vez que escribe sobre ellas. E incluso si no sos ese tipo de persona, si sufres de ansiedad o depresión, indefectiblemente vas a pasar unas cuantas noches en vela porque hay algo circulando en tu mente y te lo tienes que sacar de encima. El papel estará ahí. El papel no juzga. O quieres hablar con alguien y nadie te presta el oído, o sientes que saturaste a tus amigos. El papel siempre está ahí. El papel no se siente saturado. El papel no juzga.

#9 Salí de tu mente cada tanto (sí, incluso en época de finales)

Nunca dejo de leer por placer. Ni siquiera en finales. Mis amigas me vieron con incredulidad una vez que me encontraron a punto de entrar a un parcial, con Cien años de soledad en la mano. Leer me relaja. Leer es mi escapismo.

Nunca dejo de ver mis series y películas de comfort, ni siquiera en época de finales. Me ayudan a escaparme un poco de todo lo que me está pasando.

Pero leer y consumir contenido audiovisual tienen un defecto: siguen siendo actividad mental. Lo ideal es que durante épocas de parciales, especialmente si sufres de enfermedades mentales como ansiedad o depresión, hagas cosas que no involucren esfuerzo mental, como lavar los platos, cuidar de tu mascota, ese tipo de cosas. A mí me gusta maquillarme y pintarme las uñas porque me gusta ver color cuando me veo en el espejo. Para hacer estas cosas tengo que estar mirando mi cara o mis manos por un tiempo prolongado, y eso es, justamente, salir de mi cabeza (y si me va mal en el examen, por lo menos estoy linda. Por lo menos me miro las manos y veo un color que me hace feliz). Pintar también sirve (hay libros para pintar para adultos que están muy buenos). Tocar un instrumento musical o cantar también sirve. Ir a un grupo de teatro también sirve. Tejer, hacer malabares, coser. Dar vueltas por la ciudad sirve. Cocinar sirve (a mí me gusta preparar la cena porque me ayuda a dormir, aunque no lo hago tanto como debería).

#10 Priorizá hacer actividad física

Me voy a poner mi sombrero de hipócrita (soy más sedentaria que Snorlax) y te voy a decir algo que el médico seguramente ya se cansó de decirte: por favor, hacé actividad física. Aunque sea una caminata por el parque. Aunque sea poné una alarma en el celular que suene a la media hora y bailá descontroladamente hasta que suene.

La primera vez que corrí y fui a dormir, me desperté y lo primero que pensé fue “nunca antes había dormido, no sabía lo que era dormir”. Correr me hizo dormir bien profundo y tener un descanso reparador, cosa que nos sirve a todos los universitarios, no solo a los que sufrimos de enfermedades mentales. Un ejemplo más reciente es el de Pokémon Go. Me encanta ese juego. Cuando lo estoy jugando en serio llego a hacer cuatro kilómetros de caminatas diarios. Incluso subo las escaleras de mi edificio (¡y son siete pisos los que tengo que subir!) para aumentar más kilómetros a mis huevitos así nazcan antes. Y, contrariamente a lo que se espera, jugar ese juego no me afectó en mis estudios. Al contrario, cuando lo estoy jugando intensa y agresivamente, la calidad y cantidad de mi estudio aumentó, no disminuyó. Estaba durmiendo bien, y por ahí agarraba los apuntes justo después de una vigorosa caminata, todavía con las hormonas de la felicidad en el cuerpo de haber capturado un Vulpix, y me concentraba mejor, entendía más rápido los conceptos. Uno prioriza el cursado, el trabajo, tantas otras cosas, cuando en realidad la mejor versión de vos, tanto como persona como estudiante, es la versión de vos que hace actividad física.

Los beneficios de moverse para la ansiedad son obvios. Descargás toda esa energía, toda esa angustia que vive en vos. Creo que hacer ejercicio es la primera recomendación que le hacen a los ansiosos. Y a los depresivos siempre les hace bien salir de la casa, ver algo de verde, o ver gente en el gimnasio, además de que el ejercicio tiene una acción química en el cerebro que genera un estado de felicidad, aunque sea fugaz. Supongo que mis amigos médicos sabrán explicarlo mejor.

Quiero terminar este post con una frase que tengo pegada en mi habitación, donde la puedo ver siempre: “You can do it” – puedes hacerlo. Puedes hacer todo lo que te propongas, seas ansioso, depresivo o lo que sea. Nunca dejes de pedir ayuda y acordate de que no estás solo. Uno nunca está solo.

Autor: Virginia Castiglione

Arranqué mi vida universitaria con el Traductorado Público Nacional de Inglés en la Facultad de Lenguas de la Universidad Nacional de Córdoba, pero ahora sólo coqueteo con esa carrera: La cambié por la Licenciatura en Lengua y Literatura Inglesas. Si soy sincera, no sé exactamente qué quiero hacer con mi vida, excepto escribir. Soy fanática de la literatura anglosajona (pero no le hago ascos a la latinoamericana) y escribo cuentos, obras de teatro y poesía en inglés. Me considero una niña que no quiere compartir sus crayones atrapada en el cuerpo de una adulta y me encanta el arte experimental. Me puedes seguir en Twitter en @WithLoveVir


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41 comentarios

  1. Me encantó el post! Me siento super identificada ya que soy estudiante de Traductorado en Inglés y también sufro de lo mismo que vos y no pude estar mas de acuerdo con todo lo que dijiste. Te aplaudo por abrirte al mundo en tan tremendo artículo

  2. Muchas Gracias por tus palabras, de verdad.

  3. Excelente post! Claro que ya lo estoy compartiendo. A mí me diagnosticaron trastorno de ansiedad severo hace pocos meses y estoy medicada desde hace muy poco. Gracias por regalar una mirada tan completa sobre lo que es la ansiedad y la depresión.

  4. Hola Virginia! ! muy buen post me paso hace algunos años de no poder manejar tanta ansiedad que me llevo a tener ataques de pánico al punto tal que no podia ni cursar, fue una época muy dificil y no se lo deseo a nadie, me costó mucho tomar la decisión de hacer terapia pero fui y me ayudo mucho, si bien creo que hay un tabú con respecto a ello ya que todos piensan que si vas a terapia es porque estas loco y no es asi, en mi caso mi psicóloga me dio muy buenas herramientas para afrontar la ansiedad y los ataques, asique también se los recomiendo la terapia ayuda y mucho!! hoy manejo las cosas de manera muy distinta.

  5. Virginia! Muy bueno tu post! Sufro de ansiedad desde siempre..No conoci la vida sin ansiedad.. pero al entrar en la facultad todo se salio de control y empeoró, sumado a un grado de baja autoestima extrema y por último lapsos de depresión causada por la misma ansiedad.. Apoyo la terapia comovos porque eso me ayudo y me ayuda a sobrellevar mi ansiedad a aprender de ella y a vivir con ella..Digo vivir con ella, porque como ansiosa queria curarla y queria curarla ya, pero la ansiedad es algo de mi que tengo que aprender a observar, roconocer, aceptar y sobrellevar, porque siempre encuentra un momento para aparecerse. El diario íntimo, no puede ser más cierto, empecé a los 9 años, tengo 23 y aún escribo diarios íntimos; además de dejar mi casa impecable en épocas de examen y volverme una artista destacada llenando todo de artesanías y cuadros..nadie entiende que en los momentos en que uno más estudia, yo este por ahí pintando…pero si no lo hago no puedo enfocarme. La ansiedad vive en mi cabeza y en mi cuerpo (me produjo gastritis crónica hace tres años y tengo q convivir con eso para toda la vida) y hace que nuestros pensamientos nunca paren hasta que no les ponemos un fin.
    Se necesita fortaleza, perseverancia, mucha fuerza de voluntad y constancia pero sobre todo creer en uno mismo y saber que uno es capaz y que todo llega en el momento que tiene que llegar..la vida fluye..y todos tenemos un tiempo diferente…
    Apoyo cada uno de tus puntos y creo que hay q exteriorizarlo y hablarlo con los demás, cuando yo empecé a hablarlo encontre muchas personas en situaciones similares (estudio derecho y los ansiosos parece que frecuentan este área) y realmente es de mucha ayuda hablarlo y masticarlo con otras personas. Saber que no estamos solos.
    Gracias por este hermoso post necesitaba leerlo a 5 días de rendir para volver a controlar mis pensamientos y tener pensamiento positivio y optimista.

  6. Me encantó tu publicación! Yo estoy haciendo el Traductorado de inglés en la UNC y la verdad que hasta este año no pude disfrutar mi carrera por la ansiedad. Empecé terapia y estoy mucho mejor, estoy tratando de acostumbrarme a quedarme libre y que no sea una catástrofe (como habrás visto que en nuestra facultad es algo bastante común). Me encantaron tus consejos y espero que mucha gente de la Facultad de lenguas pueda verlos, sé que hay mucha gente en la misma.

  7. Tengo dos palabras para decirte Vir: Muchas gracias por el post de verdad 🙂

  8. Me sentí muy identificada y más con eso de “fallar” lo voy a tener en cuenta para las próximas que pasen 🙂 me alegra saber que no estoy sola. Gracias!

  9. Totalmente identificada, hasta llore, gracias Virginia gracias gracias!! Pensé que era la única con depresión y trastorno de anciedad hace 10 años hago terapia y estudio profesora de educación especial, gracias por este hermoso post, un saludo inmenso, Atte Daniela

  10. Muy bueno, gracias por compartirlo… Yo tengo un transtorno de ansiedad desde hace un par de años (me generaron extrasístoles ventriculares) pero no lo sabía hasta que tuve mi primer ataque de pánico, a partir de ahí empecé a conocer esta enfermedad, sus síntomas, algunas de sus causas y me dí cuenta que era algo serio que afecta a mucha gente, pensaba que la ansiedad era “cosa de nenas” y sí, ahora sé que suena estúpido. Me sorprende la gente, que como yo hace unos años, no sabe sobre este transtorno psicológico ni su seriedad, aún me cuesta contarle a la gente cuando surge el tema de que yo tengo este problemilla, a los hombres encima se nos exige cierta rigidez y “fortaleza” que a veces dificulta la expresión de cosas que, como esta enfermedad, parecen hacernos ver más débiles, algo con lo cual todos aquí estaremos en total desacuerdo supongo.
    Pero bueno gracias a la terapia psicológica estoy mejorando, aprendiendo y aceptando algo que es parte de nosotros. Ahora veo la ansiedad como una especie de bendición, es una forma que tiene tu cuerpo de decirte que hay algo en tu vida que tenés que mejorar, aunque no es tan simple claro está.
    En fin, la ansiedad es algo que nos define, que influye y que posiblemente va a influir en nuestra vida para siempre, somos ansiosos. Otro consejo: traten de perderle el miedo y aprendan de lo que la ansiedad tenga para decirles, escuchense en ese momento de crísis, reflexionen y siempre recuerden que como dijo la compañera, no estamos solos. ¡FUERZA!

  11. A la humana que escribió esto: te agradezco tanto por poner en palabras lo que pienso. Amo, celebro que estés hablando de esto y espero que se siga hablando infinitamente (?) un abrazo enorme humana, sos lo mas <3

  12. Hermosas palabras. Me sentí en paz cuando las leía. Me encantó la idea del diario para aplicar. Excelente!!

  13. Ayer tuve una especie de crisis como hace mucho no me daba, gracias por hacer que me de cuenta de que no soy la única a la que le pasa eso, que siente que se termina el mundo por rendir mal un parcial o por quedar libre en una materia. Creo que sin conocerte me ayudaste mucho más que otras personas que conozco jaja.

  14. hola virginia, simplemente gracias. Me ayudo muchísimo saber que no estoy sola en esto, y voy a aplicar varios de los consejos que diste.

  15. Te juro que termine llorando. Hace dos años que estoy en tratamiento por trastorno de ansiedad, toc y fobia social (con algunos aditivos, como ataques de panico) que lindo saber que no se está solo. Hay que pelearla, todos los días pero se puede. Gracias por este post. El mejor que leí hasta ahora

  16. Me gustó mucho tu post, realmente me gusta tu forma escribir. El año pasado sufrí un episodio psicótico (por el momento puntual) a inicio de cursada. Pasé el resto del año deprimida en el período de recuperación y todo este año siguiente el contacto con la universidad. Ahora decidí volver y empezar una simultaneidad otra carrera. Pasado el tiempo, discontinué tratamiento, pero tengo ganas de empezar terapia. Aún no sé cuáles son mis opciones, pero ya las iré investigando. El relato de tu experiencia me ayudó a tomarme en serio lo que sucedió.

  17. Me parecio increible este articulo vir! La idea del diario la voyba comenzar a aplicar y me hiciste entrar en razon y no dejar el ejercicio fisico de lado por mas que haya que rendir y estudiar, gracias!

  18. Virginia…qué fuerte leer tu post cuando a una le pasa lo mismo…en un momento casi lloré porque me siento totalmente identificada. Yo tengo Borderline y TOC, y es una lucha diaria, y soy estudiante de Psicología (ahhh). Es difícil aceptar que tenemos que bajar un cambio con todo jajajaja, es como QUIERO YA! pero lo hacemos y nos desbalanceamos…sin embargo acá estamos, estudiando, y eso es lo importante, que a pesar de todo nos animamos. Te mando un fuerte abrazo y mucha suerte, geniales tus palabras y consejos.

  19. Al igual que la mayoría de los comentarios, me sentí muy identificada. La ansiedad me carcome y a veces estoy tan en otra que no me doy cuenta, siempre quiero estar un paso adelante, estoy aprendiendo a pararme y ya quiero correr y así. Es muy difícil porque me estreso mucho. Estan muy buenas tus propuestas. Saludos!

  20. Gracias por el post! Hace poco mi doctor me recomendó empezar terapia porque mis niveles de serotonina estan por los suelos y me esta costando estudiar,lo cual indica que puedo estar entrando en un cuadro depresivo…me has dado un poco más de animo, porque el medico me dijo que probablemente me receten farmacos y estaba un poco pinchada con el tema… Ahora ya no me siento una completa loquota que quiere seguir estudiando! Jajaja

  21. Jodidamente un muy buen post. Me pasa eso y la verdad no fui a buscar ayuda por tema de “tiempo” “no lo necesito” “no se a quien pedir” “no quiero que me den drogas” etc pero estoy en ese maldito limbo.

    La solucion que encontré fue ir al gym, fue lo mejor que hice en mi vida. Pero cuando lo deje a mitad de este año recién AHORA, diciembre, me di cuenta que fue lo peor que hice…. haciendo memoria ahora me doy cuenta que dejar de ir me provoco una decaída por ejemplo en el rendimiento en la facu y muchas mas cosas… fue como si me quitaran la droga y estudiviera en abstinencia, solo que no lo sabia.

    Igual tus consejos son de ayuda, nos vemos.

  22. Hace mucho que no entro a leer esta página y me encontré con tu post.
    Me encantó porque me encanta que se hablen de estos temas y se desestigmaticen las enfermedades mentales. Asi que gracias por eso!!!
    Por acá yo estoy en 3er/4to año de Licenciatura en química y tengo antecedentes de problemas psicológicos de chica. A los 15 años debido a fuertes crisis de ansiedad y ataques de pánico dejé la escuela. Dejé todo y caí en una depresión muy grande. Por suerte siempre hubo gente que me dio oportunidades porque vio mi capacidad más allá de mis limitaciones. Por ello nunca me faltó trabajo… pero no podía estudiar y fue mi cuenta pendiente y muy luchada por 8 años. Recién a los 23 años, con mucho esfuerzo, por mi ansiedad que me mataba, terminé el secundario… Y lo pude hacer en 5 meses porque me pareció facilísimo!!! Eso me shockeo pero me alentó a seguir en la Universidad…
    Fue un cambio tan grande y enriquecedor, que me pasé de rosca!!! Jajaja En 3er año ya tenía 2 ayudantias, 1 beca por investigación y participaba en 3 proyectos de investigación. Mi cabeza no daba más!!!
    Este año (por 2016 ) mi cabeza hizo un click enorme!!! Desde siempre iba a la psicóloga pero me negaba a ver que mi ansiedad y mi autoexigencia fuera tan grande… Hasta que un día en el laboratorio, me fui de la realidad. Creo que fue lo peor y lo mejor que me pudo haber pasado.
    Ahora voy a la psicóloga y al psiquiatra y me diagnosticaron trastorno bipolar por ansiedad severa con crisis de despersonalización y con la medicación y la estabilización de los síntomas, repuntó la terapia, mis actividades, mi vida en sí.
    Soy consciente de que esto lo llevaré conmigo siempre, pero la nueva visión y las herramientas que se generan en el camino hacen las cosas más fáciles… No te digo que mucho, porque se lucha cada día, pero es más enriquecedor.
    Agradecida también a los profesores y sobre todo a mi grupo de trabajo y directora de proyecto que aunque me veían con mi “locura tropical” siempre apostaron por mi y lo siguen haciendo!!! Eso hace muy bien al corazón.

  23. Me sentí tan identificada con el post!! Hace un año me hundi en la depresión llegue al punto de no querer seguir… y ahi entendí que no estoy sola, volvi a la terapia pero esta vez fue una alternativa que trabaja con los sentimientos y cuando me dio el alta me dijo escribí un diario, asi como decís vos, escribir libera la mente y sana. Por lo menos a mi. Gracias Vir por compartir tu experiencia.

  24. Queres ser mi amiga? Jajaja

  25. Muy linda historia,gracias por compartirla…

  26. Acá otra más con trastornos de ansiedad, jajaja. Me apena mucho que seamos tantos los que batallamos día a día con estas enfermedades y la frustración e impedimentos que conllevan. Cuando me pegó con todo, después de mi primer ataque de pánico, sufrí de trastorno de pánico con agorafobia y salí de ese infierno gracias a terapia. No estoy del todo afuera, obviamente, pero no es tan aplastante como antes. Ahora estoy con una dosis baja de ansiolíticos que, pese a que no me gusta tomarlos y tienen sus contras, me ayudaron bastante con el tema de la ansiedad social (que me pone muy mal. Al igual que vos, soy una persona extrovertida con este trastorno) y el pánico a todo, básicamente. Además me permitieron concentrarme mejor en la facultad al ahogar un poco los miedos y preocupaciones ilógicos. Me gustó mucho el post. Está bueno saber que no estamos solos.

  27. Gracias!! Me hacia falta no sentirme sola y saber que a más estudiantes les pasa lo mismo! Gracias por compartir tu experiencia!

  28. Buenisimooo

  29. Esta muy bueno Vir, yo todavía no empecé la Facultad y tengo un miedo terrible porque soy una potencial suicida depresiva que no soporta el fracaso ni el rechazo
    Simplemente quería agradacerte por darme más esperanzas para la facu

  30. Gracias, muchísimas gracias, no solo a quién escribió este post si no también a quiénes dejan sus comentarios, por fin me siento comprendida y eso me da mucha fuerza para saber de que esto se puede sobrellevar. A veces siento que la ansiedad y la depresión me van a matar, y no encuentro salida, no se ni como controlarlos y es tan frustrante no poder llevar el estudio de la manera relajada y sin ansiedad como mis compañeros. Gracias por lo que escriben todos. Me siento aliviada y con mucha fe y fuerzas para seguir ganándole a esto.

  31. Me encantó el artículo. Quisiera recibir artículos de consejos a mi mail si es posible. Yo sufrí de ansiedad y depresión y me autoexijo. Ahora intenté relajarme y amarme a mí misma

  32. Estoy en el 1er año de medicina y con la ansiedad me está comiendo, gracias por tener las palabras justas en el momento justo! Y con 18 años tengo 1500 diarios, lo apoyo totalmente!

  33. Muy buen post. . Estoy empezando en la Lic en biología, y sufro de ataques de pánico y miedo a viajar. . Realmente me gustó leer una nota así, que hace que no me sienta tan sola en mis problemas. . Voy a implementar lo del diario íntimo. . Aunque no soy muy buena expresandome en el papel. .. muchas gracias por los consejos y mucha suerte. … ♡

  34. Las mejores palabras en el momento justo. Gracias genia!!!!!!

  35. Hola!muy buenas palabras..la ansiedad es algo q me acompaña desde q tengo memoria..jodiendo cada minuto de mi vida!no se cuanto mas pueda soportar asi..y no se x donde empezar a buscar ayuda..soy algo reacio a psicologos,x no decir bastante..pero ey,q este escribiendo acá e intentando encontrar ayuda habla del nivel de desesperación x intentar controlar algo q hace mucho tiempo se me fue de las manos y me esta arruinando el corto paso x estas tierras..necesito ayuda!estoy en cba capital..si alguien tiene alguna recomendación para buscarla estaría super agradecido!!!

  36. Hola Virginia, muchas gracias me sentí muy identificada, me gusta leer y escribir aunque no tanto como a vos, yo prefiero tocar instrumentos como el teclado o la guitarra, salir de esa ansiedad que tanto nos persigue también lo consigo haciendo cosas que me gustan como jugar videojuegos, sí, cada uno tiene sus gustos y sus formas de “escaparse” un rato. Vos sabés que yo fallé durante muchos años, repetí muchas veces primer año porque me creí muy inútil, le tenía mucho pánico a los finales, muchos me decían que tenía todo y lo único que tenía que hacer era estudiar, que muchos desean mi lugar y yo no sabía aprovecharlo, eso me desmotivó mucho mas queriendo abandonar mi carrera, mis sueños… Pero nunca dejé de ir, seguí e insistí y acá estoy re contenta de aprobar todo y más motivada que nunca para continuar con mi carrera y cerrarles la boca a todos los que no creyeron en mí. Muchas gracias por tus consejos, me encantaron!

  37. Amé este post, la escritora es una genia y me enamoré perdidamente de su prosa, tan moderna y, a la vez ,tan correcta.

  38. Te felicito y agradezco por el post sobre los trastornos, hace 4 meses estoy haciendo terapia y yendo al psiquiatra por 2 intentos de suicidio por depresión y ansiedad, la facultad me ayudó mucho a abrir la cabeza, ya que estudio psicopedagógia, pero tu post me hizo ver que no estoy tan sola y mucha gente entiende lo que me pasa, y te hice caso y acá estoy escribiendo para agradecer a alguien que no conozco y tal vez escribo un poco raro porque nose como se hace, pero queria hacerlo.
    Y es cierto que pesa mucho el entender y aceptar que uno no llega, solo es cuestión de aceptarse y aceptar que uno también puede equivocarse.

  39. Hola Virginia mi nombre es Candela estudio en la FIUBA, me encanto tu post, me sirvieron mucho tus consejos, estoy transitando agorafobia y ataques de pánico y la verdad que es muy difícil de expresar lo que a uno le pasa, no cualquiera te entiende porque son enfermedades que son tan de cada uno y tan abstractas, son infinitas las veces que la pase muy mal por limitarme a decirle a un compañero o profesor que me estaba sintiendo mal en la clase o en un parcial, sin embargo la solución esta en cada uno y saber en saber controlar sus pensamientos, que no es para nada fácil, me hizo bien leer y saber que no soy yo la única a la que le pasa esto y esta buenisimo que cada vez se hable mas de este tipo de enfermedades y las numerosas formas de poder controlarlas y combatirlas.

  40. Gran artículo. Gracias por escribirlo.

  41. Me encantó leer todo . Estoy hace unos meses con ansiedad pero detonó con una contractura muscular por estrés y las pastillas son relajantes pero me calman la ansiedad todo recetado por el neurólogo,, el estrés sube y baja estoy con parciales y estancadisima , estoy a un paso de comenzar terapia quiero cambiar la facultad que me traba , pero algo hay que cambiar… Gracias por el post!

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