El curso propone una atención nutricional centrada en la persona, horizontal y sin estigmas, con herramientas basadas en evidencia para construir espacios seguros en la consulta. Está pensado para nutricionistas que quieren revisar el enfoque pesocentrista de su práctica.
Se busca que los profesionales implementen un modelo de atención colaborativo, eviten perpetuar estigmas, diseñen intervenciones inclusivas y sensibles a la diversidad de los consultantes y construyan redes de apoyo entre colegas. El cierre es un taller de ética y práctica reflexiva sobre el rol del nutricionista como agente de cambio.
Los módulos trabajan la salud como derecho y la historización de la obesidad, los determinantes sociales y comerciales de la salud con enfoque por curso de vida, la gordofobia, la violencia estética y la cultura de dieta, las críticas al IMC, la prevención de TCA, las enfermedades crónicas como diabetes y dislipidemias sin foco en el peso, HAES y alimentación intuitiva, imagen corporal y psiconutrición.
Licenciados en Nutrición, estudiantes del último año de la licenciatura en Nutrición y médicos con especialización en Nutrición.