Traducir literatura no se agota en la competencia lingüística: el traductor literario es también un mediador intercultural, un agente de la circulación internacional de las ideas, un sujeto de derechos dentro del mundo editorial y un eslabón de la cadena de producción del libro traducido. Esta carrera pone las dos cosas en el mismo programa.
Por un lado, forma especialistas con las competencias traductoras y traductológicas necesarias para intervenir en contextos profesionales concretos: la traducción literaria propiamente dicha, la corrección y la evaluación de traducciones, la crítica, el diseño de proyectos, la asesoría en políticas de exotraducción y la investigación sobre la traducción y los traductores. Por otro, propone la reflexión sobre el estatuto mismo del oficio.
El recorrido tiene un tramo general, común a todas las combinaciones de lenguas, y un tramo específico según la lengua que se traduce. A la orientación inicial de inglés se sumaron con los años las de italiano, francés y portugués.
Los aspirantes deben cumplir los requisitos reglamentarios de la Resolución CS Nº 5918/2012: ser graduados de la Universidad de Buenos Aires o de otra universidad argentina con título de grado de una carrera de cuatro años como mínimo; ser graduados de universidades extranjeras con un plan de al menos 2.600 horas reloj o una formación equivalente a máster de nivel I; o ser egresados de estudios superiores no universitarios de cuatro años o 2.600 horas, quienes además completan los prerrequisitos que determinen las autoridades de la carrera para asegurar que su formación resulte compatible con las exigencias del posgrado.
Acreditada por CONEAU — Resolución CONEAU 101-2024