Marketing aplicado a la industria de alimentos y bebidas, con un enfoque práctico que parte de los conceptos esenciales. El bloque estratégico cubre la importancia de la percepción, el análisis de las 4C —clientes, competencia, compañía y colaboradores—, los mapeos integrales del mercado, la segmentación, el targeting, los modelos de posicionamiento y el branding.
La segunda mitad baja a producto, publicidad, enfoques y metodologías de fijación de precios, distribución y trade marketing, con el objetivo de posicionar una empresa y sus productos en el mercado nacional e internacional.