Siete módulos troncales de quince horas cada uno sobre el turismo del vino: las regiones vitivinícolas argentinas, el análisis sensorial y la cata, el diseño de experiencias enoturísticas y las herramientas para desarrollar y financiar proyectos del sector. El 70% de las horas se dicta de forma virtual y el 30% restante es presencial, con dos clases por semana y de a uno o dos cursos por vez.
El último mes está dedicado a elaborar una propuesta original sobre una temática elegida por el propio estudiante, con encuentros de tutoría. Su aprobación, sumada al cumplimiento satisfactorio de los cursos, cierra la diplomatura.