La alimentación plant-based dejó de ser un nicho y en la Argentina las empresas amplían su oferta con análogos cárnicos y sustitutos lácteos. El curso arranca por las tendencias y los modelos de innovación del segmento y baja a la materia prima: fraccionamiento de proteínas vegetales, nuevas fuentes proteicas, métodos de análisis de la funcionalidad y tecnologías de estructuración.
Se recorren los análogos cárnicos y los embutidos con ejemplos de productos del mercado y sus formulaciones, los análogos de quesos, yogures y helados, y los snacks con sus tecnologías de deshidratación, extrusión y liofilización. Cierra con los marcos regulatorios de las denominaciones y con el análisis sensorial aplicado a estos productos.